El Getafe disputó una mala primera mitad en el Coliseum frente al Lugano. El cuadro de Bordalás, que se ponía por delante en el marcador gracias al gol en el primer minuto de Iván Azón, veía cómo los suizos en apenas cinco minutos le daban la vuelta al luminoso.
El equipo de Bordalás se iba a la caseta con un doloroso 1-3 en el marcador, algo que el técnico quiso remediar de raíz con hasta cuatro cambios en el descanso. El alicantino quitó a Abdel Abqar, señalado por la grada, a Davinchi, a Kiko Femenía y al canterano Alberto Risco.
El alicantino tiró de su primera línea con Satriano, Gudelj, Mojica y Ramón Terrats, buscando mordiente para recortar distancias, algo que no sucedió. Al contrario, los helvéticos anotaron el cuarto a los cinco minutos de la segunda mitad.





