Los años pasan pero el olfato se mantiene intacto. El ruido generado en torno a la figura de Cristiano Ronaldo se esfumó a golpe de goles. En apenas 40 minutos recordó a sus detractores que sigue siendo el mejor recurso posible para el ataque de Portugal.
El rival, Uzbekistán, resultaba propicio para esa terapia de recuperación. A los seis minutos concedió los espacios suficientes para que Cancelo penetrase por banda derecho y Cristiano, casi a placer, fusilase en el primer palo. El segundo no tardó mucho más en llegar, cuando Nuno Mendes sorprendió con un lanzamiento inteligente a la par que práctico para sorprender a Nematov.
Portugal había aprendido de los errores ante la RD del Congo y no se relajó tras abrir el partido. Aunque tras el 2-0, Uzbekistán tuvo su momento con un golazo de Ganiev que acabó anulado por una clara falta sobre Cancelo. Cristiano Ronaldo redondeó un primer tiempo efectivo con un gol en una transición que manejó Bruno Fernandes a la perfección.
Con todo resuelto, Portugal empezó a dosificar esfuerzos. Conceiçao y Semedo dieron descanso a Cancelo y Semedo tras el paso por vestuarios y los de Roberto Martínez bajaron el ritmo. Todos menos Cristiano, tan voraz como siempre. La goleada se cerró con un cuarto gol, aunque de rebote y en propia puerta, y la contundente definición de Rafa Leao.





