El Córdoba fue capaz de mantener su racha positiva, ya de tres jornadas sumando, ante el Celta Fortuna, en un empate final bastante valorado en general tras acabar el equipo con sólo 9 hombres en el campo. Así, en las peores circunstancias para hacerlo, el grupo de Iván Ania dio un paso en algo que le estaba costando horrores este curso: mantener un empate cuando ya no se puede ganar y el partido está en los minutos finales.Los blanquiverdes siguen echando en falta cada vez que miran la tabla esos puntos que casi tenian en la mano frente a Burgos, Granada, Sabadell o Eldense, con alguno de los cuales estarían más lejos de abajo o más cerca de arriba, según lo que cada miembro del cordobesismo quiera mirar. Eso en Vigo se consiguió y cuando todo pintaba negro, al jugar desde el 85 y todo el añadido decretado por Ais Reig con dos hombres menos.Eso sí, de cara al siguiente duelo, toca una reconstrucción, justo ahora que Iván Ania había juntado un once que le convenciera como para repetir en tres jornadas consecutivas. Las expulsiones de Álex Martín y de Isma Ruiz obligarán al ovetense a buscar alternativas.A priori, parece que Rubén Alves, titular hasta el día de Leganés, y Damián Cáceres, el otro pivote sostén que hay en la plantilla, tendrán su ocasión ante un necesitado Ceuta. Un partido en el que se comprobará qué es del Córdoba sin su jugador más imprescindible, Isma Ruiz, cuya ausencia en la Copa ya se vio en qué acabó.
Córdoba: progresión...y otra reconstrucción





