El Córdoba vuelve a empezar mal una temporada más con Iván Ania. El logro de la primera victoria, lograda antes que nunca al menos en los años recientes en Segunda, ha quedado empañado con dos derrotas consecutivas que, unidas a la inicial en Burgos, dejan tres en los primeros cuatro encuentros. Y con una endeblez defensiva preocupante.
Este verano, declaraciones del área deportiva del club hablaban de un gran reto para este curso: mejorar los datos defensivos. La cuenta era clara: con todo lo que el equipo genera ofensivamente, incluso pese a perder potencial curso a curso, si había una mínima fiabilidad atrás la cercanía a la victoria sería grande semana a semana. La dura realidad por ahora es otra: sólo el Ceuta ha encajado más tantos hasta ahora (12) que los blanquiverdes (10).
De hecho, ese dato, una media de 2,5 goles encajados por encuentro, es el peor de las tres temporadas en Segunda del equipo y, en general, de la etapa de Ania. En el primer curso, en Primera Federación, el equipo recibió 8 goles. En la campaña 2024-25, se quedó en 6, ya con una puerta a cero en la jornada 4 incluso. Y en la temporada anterior volvió a hacer el mismo guarismo, con otro duelo sin encajar. Este ejercicio ha recibido goles en todos los choques, incluso el que ganó al Girona (2-1).
El entrenador asturiano del Córdoba tendrá que seguir buscando alternativas, aunque en estas jornadas ya fue retirando su confianza a Egoitz, Juan Gutiérrez y Álex Martín, que fueron al banquillo tras haber sido titulares, mientras Rubén Alves se fue al mismo sitio en Sabadell en el descanso. Y en este encuentro también se produjo ya un cambio en la portería, Guilherme Fernandes por Iker Álvarez, sin que la sangría bajase.





