El Sanse estuvo muy cerca de lograr su primera victoria de esta temporada como local, cuando al descanso le iba ganando 2-0 a un Granada para el que lo mejor era el resultado, pero al final fue remontado y cayó, lo que hace que siga sin vencer en Zubieta, en donde entre la pasada Liga y la actual sólo suma un triunfo en 10 partidos, mientras que en Anoeta consiguió seis y cinco empates en 15. Parece evidente que le cuesta mucho más sacar puntos en la ciudad deportiva.
El Sanse comenzó el curso pasado jugando sus partidos en Anoeta porque el nuevo Estadio Zubieta estaba pensado para Primera RFEF y no tenía las condiciones de LaLiga Hypermotion, a la que ascendió de manera inesperada, gracias al gran rendimiento de los futbolistas dirigidos por Sergio Francisco y Iosu Rivas.
Ya con Jon Ansotegi al mando, el segundo equipo txuriurdin se estrenó con un triunfo contra el Zaragoza en Anoeta, donde pese a las escasas afluencias, también superó a Andorra, Huesca, Leganés, Valladolid y Málaga, empatando frente a Almería, Cádiz, Córdoba, Burgos y Mirandés, para 23 puntos en 15 encuentros, 1,5 de media.
La Real trabajó desde el inicio de esa campaña 2025-26 para hacer las reformas necesarias en Zubieta para poder jugar allí, pese a la gran dificultad para desplazarse para los aficionados y la no existencia de zonas de parking, lo que hace que haya entradas de apenas 1.000 personas, lográndolo por fin ante el Albacete, con una igualada final. Después empató con Las Palmas y perdió con el Deportivo, antes de lograr su primera victoria ante el Castellón. Una nueva derrota con al Granada y un empate con la Cultural completaron los resultados en el nuevo campo.
Ya en este curso, el Sanse, pese al gran juego que está haciendo en muchos momentos de los partidos, cayó en Zubieta contra el Castellón, empató ante el Tenerife y volvió a perder contra Mallorca y Granada, por lo que no ha ganado aún. El balance global es de una sola victoria, con cuatro igualadas y cinco derrotas, para 7 puntos de 30: 0,7 por partido, un balance mucho peor que el de Anoeta. El campo de las instalaciones de entrenamiento parece estar maldito.





