La Comunidad de Madrid ha decidido retirar la concesión del estadio al Rayo Vallecano debido a graves deficiencias de seguridad detectadas en una auditoría. El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco Serrano, ha explicado que la decisión se ha tomado para garantizar la seguridad de los espectadores y evitar cualquier incidente.
La auditoría ha revelado una situación de obsolescencia generalizada y un severo incumplimiento normativo por parte del club, lo que compromete la seguridad y la operatividad del recinto. Se han detectado carencias en los sistemas de protección contra incendios, las instalaciones eléctricas y el alumbrado de emergencia, así como deficiencias derivadas de la falta de mantenimiento por parte del concesionario.
El Gobierno regional ha optado por la suspensión cautelar de la concesión como paso previo para poder actuar de inmediato y realizar las reformas necesarias. El Rayo Vallecano deberá disputar sus partidos en un estadio alternativo mientras se ejecutan las obras, que arrancarán a partir de este mismo miércoles. La Consejería ha adjudicado ya tres contratos de obra y ha invertido cerca de 6 millones de euros en el estadio desde 2018.
La intervención se enmarca en un contexto de inversión sostenida del Gobierno regional en el estadio, que contempla ampliar el aforo del estadio hasta al menos 18.500 espectadores y adaptar las dimensiones del terreno de juego a los estándares de LaLiga para Primera División y competiciones internacionales. El proyecto de reforma integral tiene un plazo de ejecución estimado de 24 meses y una inversión que ascendería a 60 millones de euros.




