El Mundial 2026 llega con un formato ampliado a 48 selecciones y más partidos que nunca, pero hay una regla que se mantiene intacta en las eliminatorias: si no hay ganador en 90 minutos, el desenlace puede llegar en la prórroga… o incluso en los penaltis. La prórroga solo entra en juego a partir de las rondas eliminatorias.
En los cruces de eliminación directa, si el marcador está igualado tras el tiempo reglamentario, el partido se prolonga con 30 minutos extra, divididos en dos partes de 15 minutos. No existe la regla del gol de oro ni del gol de plata, por lo que aunque un equipo marque, el juego continúa hasta completar el tiempo completo de la prórroga.
Si después de esos 30 minutos adicionales el empate persiste, el pase se decide desde el punto de penalti. Cada equipo dispone inicialmente de cinco lanzamientos y, si continúa la igualdad, se pasa a la muerte súbita, donde cualquier fallo puede ser definitivo. Uno de los matices importantes del Mundial 2026 está en la gestión física de los jugadores.
Durante los 90 minutos reglamentarios, los equipos pueden realizar cinco sustituciones, como ya es habitual en el fútbol moderno. Sin embargo, si el partido llega a la prórroga, se añade una sustitución extra, lo que permite a los seleccionadores refrescar piernas en un momento clave del torneo. En total, un equipo podría llegar a seis cambios si el encuentro se va al tiempo añadido.





