La jornada de hoy ha estado marcada por la polémica decisión del Comité de Disciplina de la FIFA de suspender un año la sanción a Folarin Balogun, lo que le ha permitido jugar esta noche contra Bélgica. La mayor parte del mundo del fútbol ha expresado su disconformidad con esta decisión, y la Federación Belga ha anunciado que impugnará el partido.
El Comité de Disciplina de la FIFA ha emitido un comunicado en el que defiende su derecho a tomar esta decisión, basándose en el artículo 27 del Reglamento de la FIFA, que le otorga la facultad discrecional de suspender la aplicación de cualquier medida disciplinaria, siempre que no esté relacionada con la manipulación de partidos.
El Comité también señala que la aplicación del artículo 27 del Reglamento no es algo nuevo, ya que se han emitido decisiones similares durante las eliminatorias para la Copa Mundial de la FIFA 2026. Además, recuerda que la anulación de tarjetas rojas es una medida común en muchas ligas afiliadas a la UEFA, y que no ha generado preocupación por traspasar límites.
Por otro lado, el Comité defiende su independencia, argumentando que es un órgano judicial independiente, tal como lo establecen los Estatutos de la FIFA y el Código Disciplinario de la FIFA. Los presidentes, vicepresidentes y demás miembros de los órganos judiciales de la FIFA cumplen con los criterios de independencia definidos en el Reglamento de Gobernanza de la FIFA para garantizar su imparcialidad.





