La Liga rusa de fútbol arranca con tres entrenadores españoles al frente de diferentes equipos: Jonatan Alba en el Rostov, Juan Carlos Carcedo en el Spartak y Franc Artiga en el Rubin Kazan. Carcedo, que llegó al Spartak la temporada pasada procedente de Chipre, aspira a lograr el título con el equipo más popular del país.
El Spartak, liderado por Carcedo, confía en romper diez años de sequía y lograr el ansiado título de liga, gracias en parte al refuerzo de la defensa con el fichaje del lateral español Víctor Parada. Por su parte, Artiga, que entrenó al campeón mundial Dani Olmo en La Masía, busca mejorar las prestaciones del Rubin Kazan y luchar por terminar entre los tres primeros.
El Rostov de Jonatan Alba no tiene grandes miras, pero sí espera sufrir menos que la pasada temporada, cuando acabó en décimo primer lugar, a seis puntos del descenso. El Zenit, actual campeón de Liga patrocinado por el consorcio gasístico Gazprom, y el Krasnodar son los grandes favoritos a llegar a lo más alto en esta temporada.
La Directiva del Rubin Kazan no se conforma con la octava posición en la clasificación y quiere luchar por terminar entre los tres primeros, con las vistas puestas en volver a disputar competiciones europeas una vez termine la guerra. La Liga rusa arranca con el partido entre el equipo revelación la pasada temporada.





