El Sporting ha elegido las instalaciones del Celta para completar parte de su pretemporada, lo que refleja la creciente reputación de Celta360 como destino de referencia para training camps y concentraciones de equipos profesionales. Esta decisión se enmarca en el plan del club para sacar rendimiento económico a su gran apuesta de infraestructura.
El complejo cuenta con campos de primer nivel, servicios especializados y alojamiento próximo, lo que lo convierte en un paquete atractivo para competir con otros grandes centros de alto rendimiento en Europa. Detrás de esta apuesta hay un movimiento empresarial, con el Celta cerrando un acuerdo con Proximma Sports y MCI Sport para captar clubes y consolidar a Vigo como plaza fuerte en este mercado.
No es la primera vez que el club abre sus puertas con este fin, ya que el Leganés ha entrenado en el Estadio de Barreiro y el complejo ha acogido a rivales continentales como el PAOK, el OGC Nice o el Olympique Lyonnais en la pasada temporada. Estas estancias han servido de examen práctico y han confirmado que las instalaciones aguantan el nivel de exigencia de clubes grandes.
La estrategia del Celta se enmarca en una lógica cada vez más común en el fútbol europeo: explotar las ciudades deportivas como negocio y no solo como espacios de uso interno. El club busca combinar deporte, formación e innovación bajo un mismo paraguas, con el fin de que el complejo no pare de generar actividad en ningún momento del año y se convierta en imán de talento e inversión.





