Siete de doce puntos sumados, una única derrota encajada, de los equipos máximos realizadores de la categoría con siete tantos y en el quinto puesto de la clasificación, es el balance del primer mes del Celta Fortuna en Segunda división.
Un debut que ha servido para certificar que el equipo de Fredi Álvarez juega exactamente igual en Segunda que en Primera RFEF. Juegan a divertirse. Esa es la premisa y de ahí que sus encuentros sean locos por momentos, de ida y vuelta, divertidos para el espectador y en los que nada se puede dar por sentado hasta el pitido final.
Un equipo que apenas ha cambiado con respecto al de hace un año, con una plantilla debutante en la categoría y que tiene que sobrevivir a perder en determinados encuentros a Andrés Antañón o Hugo Burcio, sus jugadores franquicia en dinámica de primer equipo y que no se resienten por ello.
Capdevila, autor del primer gol el pasado sábado en Ceuta, pide prudencia: “Son muchos puntos pero tampoco nos vamos a relajar, que esto acaba de empezar y puede cambiar mucho. Seguiremos yendo partido a partido. El gol que marqué es muy importante y significa mucho para mí pero lo importante son los tres puntos. En esta Liga es difícil y más fuera de casa. Nos fuimos de Ceuta contentos, que esto es lo importante".
El próximo lunes afrontarán una nueva jornada con la visita a Balaídos del Eibar, un clásico de la categoría y que llegará a un estadio en el que aproximadamente 6000 espectadores volverán a apoyar a un Celta Fortuna que parece haber madurado antes de lo previsto.





