La pasada temporada el Celta cedió 34 de los 57 puntos disputados en Balaídos en competición liguera, un 60 % del total. Esta temporada han perdido los 6 puntos que se han disputado hasta la fecha en Vigo. Es la asignatura pendiente del Celta desde hace más de un año.
Tiene, por lo tanto, el conjunto céltico la necesidad de revertir, de inmediato, la situación y para ello tendrá una auténtica prueba de fuego con dos partidos ligueros consecutivos, en Balaídos, antes del primer parón liguero.
Los vigueses se medirán, en Liga, a dos recién ascendidos. Este domingo recibirán la visita del Málaga y el sábado siguiente -día 19- será el Racing de Santander el que se presente en Balaídos. Entremedias el debut esta temporada en Europa League con visita a Chipre para enfrentarse al Omonia Nicosia.
Claudio Giráldez espera una buena versión de su equipo como local: “Ahora vienen partidos en casa y todavía con nuestra afición es mucho más importante que seamos capaces de llegar al área, finalizar, ser más vertiginosos en los ataques cuando hay transición", afirma el técnico.
Un pleno de puntos como locales antes del parón y un buen arranque en Europa League ahuyentaría fantasmas del pasado que acompañan al equipo en el arranque de la presente temporada.





