El FC Cartagena ofreció una exhibición de contundencia en la sexta jornada del Grupo 2 de la Primera Federación y despachó al CDA Águilas FC con un rotundo 4-1 que, en realidad, quedó sentenciado antes del descanso. Los albinegros resolvieron el derbi murciano en una primera parte vertiginosa, en la que acumularon cuatro goles en apenas media hora de fútbol, y después administraron su ventaja con comodidad hasta el pitido final.
Cartagena: Lucho García; Marc Jurado, Rubén Serrano, Imanol Baz, Nacho Martínez; Toni Villa (Abellán, 78’), Javi Ajenjo (Richarte, 63’), De Blasis, Dacosta (Benito Ramírez, 63’); Marcelo (Marcos Moreno, 82’) e Ibán Ribeiro (Clavería, 63’).
Águilas: Iván Martínez; Johan Terranova, Fromsa, Merchán (Seyran Viglo, José Más; Josema Raigal, Adri Pérez, Adri Heredia (Alonso, 71’), Usher Lobede (Carrillo, 46’); Javi Castedo (Emilio de Teresa, 58’) y Gonzalo Serrano (Collado, 65’).
Goles: 1-0 (16’): Ibán Ribeiro (pti.). 2-0 (25’): Toni Villa. 3-0 (42’): Dacosta. 4-0 (45’+): Toni Villa. 4-1 (45’+): Josema Raigal
Árbitro: De Santiesteban Adame, del colegio andaluz. Amonestó al local Abellán; y a los visitantes Adri Heredia y Seyran Viglo.
Campo: Estadio Cartagonova. Unos 5.500 espectadores.
Un primer tiempo para enmarcar
El guion del encuentro lo escribió por completo el equipo local, y lo hizo con una rapidez implacable. El Cartagena encontró premio pronto: en el minuto 13, el VAR intervino para señalar un penalti a favor de los locales, pena máxima que Ibán transformó en el minuto 16 para abrir el marcador. Con el 1-0, el conjunto albinegro no levantó el pie.
En el minuto 24 llegó el segundo, obra de Toni Villa, que amplió distancias y dejó al Águilas contra las cuerdas. Lejos de relajarse, el Cartagena apretó el acelerador en el tramo final de la primera mitad. En el minuto 42, Raúl Dacosta anotó el tercero desde los once metros —el segundo penalti transformado por los locales en la tarde— y, apenas dos minutos después, en el 44, un gol en propia puerta de Dani Merchán elevó la cuenta hasta un demoledor 4-0.
El Águilas, que había visto la primera amonestación del encuentro muy pronto —tarjeta amarilla para Adrián Heredia en el minuto 5—, logró al menos maquillar el descalabro justo antes del descanso. En el minuto 45, José Manuel Raigal convirtió desde el punto de penalti para establecer el 4-1 con el que ambos equipos se marcharon a vestuarios. Fue, curiosamente, una primera mitad de goles desde los once metros: tres de los cinco tantos del partido nacieron de la pena máxima.
Una segunda parte de administración
Con el partido prácticamente liquidado, la reanudación perdió la intensidad goleadora del primer acto. El técnico visitante movió ficha de inmediato: nada más comenzar la segunda parte dio entrada a Jesús Carrillo por Usher Lobede, y en el minuto 59 reforzó el banquillo con los ingresos de Emilio de Teresa y Mathieu Seyram, por Javier Castedo y el propio Dani Merchán.
El Cartagena, por su parte, aprovechó la renta para repartir minutos. En el minuto 63 realizó un triple cambio con las entradas de Benito Ramírez, Pablo Clavería y Rubén Richarte Lacida, dando descanso a dos de sus goleadores, Dacosta e Ibán, además de a Javier Ajenjo Hyjek. Más tarde se sumarían Iker Abellán por Toni Villa (minuto 78) y Marcos Moreno (minuto 82).
El episodio más reseñable del segundo tiempo volvió a tener protagonismo arbitral y tecnológico: en el minuto 86, el VAR revisó una posible pena máxima sobre Rubén Serrano, pero en esta ocasión la decisión fue no señalar penalti. El tramo final se cerró con amonestaciones para Iker Abellán (minuto 88) y para el recién entrado Mathieu Seyram (minuto 90), sin que el marcador se moviera del 4-1 definitivo.
Lo que deja la clasificación
La goleada tiene una lectura clara en la tabla del Grupo 2. El FC Cartagena se sitúa en la séptima posición con 8 puntos, fruto de 2 victorias, 2 empates y 1 derrota en 5 partidos disputados, con un balance goleador de 8 tantos a favor y solo 4 en contra. La diferencia de goles de +4 refleja la solidez de un equipo que empieza a asomar la cabeza en la zona de arriba, a la caza de las plazas de privilegio que ahora mismo ocupan el Villarreal B (13 puntos), el AD Alcorcón (12) y el Real Zaragoza (12).
Para el CDA Águilas FC, en cambio, la derrota ahonda en una situación delicada. El conjunto aguileño ocupa la decimoquinta posición con apenas 5 puntos (1 victoria, 2 empates y 3 derrotas en 6 jornadas) y su diferencia de goles se resiente especialmente: 5 a favor por 10 en contra, un -5 que es de los más abultados del grupo. El encajar cuatro goles en un solo tiempo agrava un problema defensivo que empieza a convertirse en el gran lastre de su temporada.
El gran nombre de la tarde fue el del Cartagena como colectivo, pero varios protagonistas merecen mención propia. Ibán no solo abrió el marcador desde el punto de penalti, sino que fue el hombre que forzó la intervención del VAR que desembocó en la primera pena máxima. Toni Villa, autor del segundo, aportó el gol desde el juego que terminó de encarrilar el partido, mientras que Raúl Dacosta demostró temple para firmar el tercero desde los once metros.
En el Águilas, el único consuelo llevó la firma de José Manuel Raigal, que al menos evitó que el casillero visitante quedara a cero con su gol de penalti en el descuento de la primera parte.
El 4-1 refleja fielmente lo que fue el partido: un equipo, el Cartagena, que resolvió el choque en una primera media hora sobresaliente y que supo gestionar después su ventaja con oficio y rotaciones. El conjunto albinegro envía un mensaje de ambición en el Grupo 2, mientras que el Águilas se marcha con la necesidad urgente de corregir sus números defensivos si quiere escapar de la zona baja de la clasificación.





