"No hay forma de endulzar la situación. La magnitud del fraude institucional y la falta de cooperación con la investigación hacen que la posición de todos los ejecutivos de la City implicados sea insostenible", escribe Jamie Carragher en la columna de opinión que publica en The Telegraph.
El exfutbolista del Liverpool, equipo en el que disputó toda su carrera, es muy duro con el club citizen, que ha sido declarado culpable en 114 de las 115 acusaciones relacionadas con infracciones de las regulaciones financieras de la Premier League. "Hasta que el City no reconozca sus actos, ni el club ni el fútbol inglés podrán seguir adelante, recuperar la confianza ni iniciar un proceso de rehabilitación prolongado", escribe.
Sobre las palabras de Ferran Soriano, consejero delegado del club, en las que aseguraba que todo el caso está fundamentado en una "falsa acusación" y habló de "teorías de la conspiración" de la Premier, Carragher también es muy contundente: "Ferran Soriano sonaba más como Donald Trump al referirse a 'conspiraciones' y difundir una serie de 'hechos alternativos'. Sus declaraciones fueron delirantes y carecían de fundamento".
Además, el exfutbolista red entiende el malestar y las reclamaciones de los otros equipos de la Premier: "Hay enfado, sobre todo por parte de los clubes que sienten que han sido los más perjudicados. Los palmarés del Liverpool, el Manchester United y el Arsenal serían diferentes si el City hubiera respetado las reglas".
"Hay que arrebatarle los títulos al City. El castigo debe ser severo para que las reglas tengan sentido, sentar un precedente y disuadir a futuros propietarios que puedan verse tentados a seguir el ejemplo del City", sentencia.
Y, por último, aunque entiende la posición de todos los que ahora defienden a los citizen, asegura que, con el paso de los meses, los hechos les obligarán a cambiar su punto de vista. "Comprendo por qué tantos exjugadores del City están ansiosos por defender su legado y se mantienen fieles a las declaraciones de sus antiguos directivos. Sospecho que, con el tiempo, su fe se irá debilitando y serán implacables al darse cuenta de la magnitud del engaño. Que diez años de carrera se asocien con la palabra 'farsa' les dolerá más de lo que cualquiera de esos grandes jugadores merece", escribe Carragher.




