Tres puntos para el Madrid, digamos que merecidos, pero sin brillo. Configurado en 4-2-3-1, como se preveía, jugó unos primeros veinticinco minutos muy prometedores, con Bernardo Silva en el arranque flanqueado por Valverde, Güler a la derecha, muy activo y móvil, y Bellingham con todas sus luces encendidas. Vinicius era objeto de muchas faltas y en una de ellas el saque del turco, con música, fue cabeceado impecablemente por Bellingham. Olía a v
Carlos Espí llegó al rescate





