Fabio Capello ha lanzado una dura crítica contra la gestión de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) durante el proceso de elección del nuevo seleccionador nacional, calificando la operación como 'un completo desastre'. Capello defiende el proyecto que pretendían impulsar Paolo Maldini y Leonardo antes de presentar su dimisión, y sugiere que la federación descartó la opción de Andrea Pirlo por motivos ajenos a lo estrictamente deportivo.
Capello considera que la renuncia de Maldini y Leonardo era previsible una vez que se evidenció que no dispondrían de la autonomía que creían tener cuando aceptaron el cargo. También respaldó el perfil de los dos exdirigentes del Milan y lamentó que no hayan podido desarrollar su visión, que habría tomado 'un camino nuevo y diferente, fuera de lo común'.
El técnico también criticó la búsqueda de un seleccionador, considerando irreal la apuesta por Pep Guardiola y creyendo que la federación perdió tiempo persiguiendo una opción imposible. En cambio, veía en Andrea Pirlo una alternativa interesante para abrir una nueva etapa. Respecto al futuro inmediato de la Azzurra, Capello descartó cualquier regreso de Roberto Mancini y señaló a Antonio Conte como el único candidato para asumir el cargo.
Capello considera que el verdadero problema del fútbol italiano va más allá del nombre del seleccionador y que la prioridad debe ser reconstruir el sistema de formación de jugadores. Cree que el proyecto que imaginaban Maldini y Leonardo, con una perspectiva de entre ocho y diez años, apuntaba en la dirección correcta, y propone reducir la obsesión por las clasificaciones en el fútbol base y limitar el peso de las tácticas en edades tempranas.




