El duelo de primera ronda de la DFB-Pokal entre Waldhof Mannheim y Kaiserslautern, conocido como el clásico del suroeste, vivió una noche de máxima tensión. Los aficionados visitantes entraron al estadio con bengalas y, posteriormente, ultras de ambos equipos invadieron el terreno de juego, provocando la suspensión del encuentro.
El partido terminó llegando a la prórroga y, en el minuto 120, Ibrahim Kanaté marcó el gol de la victoria del Kaiserslautern, cuyo sector volvió a encender bengalas para celebrar. Los incidentes dejaron más de 85 heridos.




