La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) ha decidido paralizar el fútbol brasileño durante el Mundial femenino de 2027, que se celebrará entre el 24 de junio y el 25 de julio. Esta medida afectará a los clubes que participan en los campeonatos brasileños de primera, segunda, tercera y cuarta división, así como a la Copa de Brasil.
La suspensión de las competiciones nacionales tiene como objetivo centrar la atención en el fútbol femenino y facilitar las operaciones logísticas y evitar conflictos de calendario. Se utilizarán los principales estadios de las ocho ciudades sedes: Belo Horizonte, Brasilia, Fortaleza, Porto Alegre, Recife, Río de Janeiro, Salvador y São Paulo.
El Mundial femenino de 2027 reunirá a 32 selecciones y será el primero celebrado en un país sudamericano. Según Thiago Jannuzzi, director de operaciones de la FIFA, el objetivo es superar los dos millones de asistentes a los partidos y alcanzar un promedio de unos 33.000 espectadores por partido.
Ya hay más de 730.000 personas inscritas en la plataforma de venta de entradas, la mitad de las cuales son brasileñas, y se registra una alta demanda de México, Estados Unidos, Argentina y Colombia. Esta cita deportiva promete ser un éxito y Brasil se prepara para acoger a los amantes del fútbol de todo el mundo.





