Hace tiempo que Marruecos domina en África con puño de hierro. El último rival que logró derrotarle fue Sudáfrica en los octavos de la Copa África 2025. Malí, sin embargo, se les viene resistiendo: ya les sacó un empate en la pasada CAN en la segunda jornada de la fase de grupos y, menos de un año después, volvieron a mantenerles a raya (1-1).
Ouahbi, a pesar de tratarse de un amistoso, tampoco rotó en exceso. Más allá de la presencia de Maamar y Salah-Eddine en los laterales, la única ausencia sorprendente fue la de Brahim. Con El Khannouss, fue Abde quien ocupó su lugar en la banda derecha de Marruecos.
Le costó comenzar a carburar a los 'Leones del Atlas'. De hecho, las primeras ocasiones no comenzaron a acumularse hasta medida la primera parte. Sin embargo, fue desde el punto de penalti como lograron ponerse en ventaja. Lo forzó Abde ante Check Keita y él mismo se encargó de transformarlo. Se lo leyó Samassa... pero iba lo suficientemente fuerte.
Marruecos, por medio de El Aynaoui a la salida de un córner, pudo duplicar la ventaja antes del descanso. Pero, cuando habían transcurrido poco más de 10' de la entrada de Brahim y Rahimi pasada la hora de partido, Gaoussou Diarra puso las tablas en el marcador conectando en el segundo palo libre de marca una falta lateral servida por Amadou Dante.





