Joseph Blatter, expresidente de la FIFA, ha expresado su descontento en las redes sociales sobre la decisión de la FIFA de suspender la expulsión del delantero estadounidense Florian Balogun en el Mundial 2026. Blatter cuestionó si las tarjetas rojas pueden anularse mediante llamadas políticas y no a través de normas y pruebas.
El 'Balogun Gate' surgió después de que la FIFA decidiera suspender la expulsión de Balogun para el partido de octavos de final contra Bélgica, tras una llamada personal de Donald Trump al presidente de la FIFA, Gianni Infantino. El entrenador alemán Jürgen Klopp también reaccionó con incredulidad a la decisión, calificándola de 'locura' y destacando que el fútbol no debe ser un terreno de juego para el poder político.
La FIFA se basó en el artículo 27 del Código Disciplinario para tomar la decisión, que permite suspender total o parcialmente la aplicación de una medida disciplinaria. Este artículo se introdujo en 2019 y se estableció en la edición de 2023. La federación belga ha anunciado que está estudiando todas las opciones posibles en respuesta a la decisión.
La decisión de la FIFA ha generado un debate sobre la influencia política en el fútbol y la independencia de la justicia deportiva. Blatter sentenció que 'el fútbol nunca debe convertirse en un terreno de juego para el poder político', mientras que Klopp destacó que 'estas dos personas (Trump e Infantino), que no saben nada de fútbol, no deberían tener absolutamente nada que ver con esto'.




