A la plaga de bajas que tiene Las Palmas -nueve ante el Éibar- se le une la sanción de Iñaki. Una plantilla mermada para encarar el bache de resultados que atraviesa el equipo. Rubén de la Barrera se estruja el cerebro para tratar de sacar la alineación más competitiva posible, pero cada semana se le cae una pieza.
De entre todas las piezas, la olvidada es Andrés Rodríguez. En las últimas dos semanas ha 'regateado' con sus decisiones para evitar alinear al murciano, un jugador que fue presentado con la etiqueta de polivalente por Luis Helguera, y por él mismo: "He jugado como lateral derecho, y en la última temporada como lateral izquierdo y como central".
Pero la realidad es que De la Barrera ha preferido a Loiodice por delante de él: "Quiero que se haga, pero entiendo que debe hacerlo con su pierna buena, y en la izquierda podemos vernos limitados". Sin embargo, no tuvo inconveniente en alinear a Pezzolesi en la izquierda ante el Albacete. Pero con la baja de Iñaki, al gallego se le acaban las opciones...y las excusas.
De la Barrera puede zanjar el asunto alineando a Iván Medina. El canterano ocuparía la posición de Iñaki, por lo que no tendría necesidad de tocar la defensa. Es decir, Loiodice seguiría ocupando el lateral izquierdo. Un movimiento que, por otra parte, dejaría señalado de nuevo a Andrés.
El italiano ya ha jugado como lateral, y ante esta situación, Andrés saldría fortalecido. El murciano accedería al centro de la defensa para acompañar a Álex Suárez. De esta forma, Loiodice volvería al centro del campo para jugar junto a Kirian. Eso sí, Las Palmas tendría el problema de jugar con dos centrales diestros, algo que no convenció al entrenador en pretemporada.
Otra de las opciones del entrenador es mirar a la cantera. Rachid y Aidan Pérez son habituales en las convocatorias del primer equipo. Apostar por el central marroquí significaría mover a Bonfanti al lateral zurdo. Más sencillo sería contar en el lateral con Aidan, evitando más movimientos en defensa.
Todavía tendría el entrenador una opción más rocambolesca, que supondría mover toda la defensa para ajustar perfiles. Como sucedió ante el Albacete, alinear a Pezzolesi en el lateral zurdo, mover a Álex Suárez al lateral derecho y formar con Andrés y Bonfanti como centrales. Loiodice volvería al centro del campo y la línea defensiva estaría compuesta por defensores.





