El Barcelona necesitaba volver a ganar y lo pagó un inofensivo Alavés. Las dos derrotas seguidas para un equipo que se sentía invencible en el inicio de temporada no sentaron muy bien. No porque no fueran posibles, lo eran, si no porque bajaron de la nube a los de Flick. Lo bueno de esas derrotas es que llegaron pronto, con tiempo de sobra para recuperarse, y que, salvo la visita al Metropolitano del próximo domingo, estamos a primeros de noviembre y los de Flick se han quitado ya un 75% de los partidos más complicados de toda la temporada. Llega ahora un terreno más calmado como fue la visita de un Alavés que llegaba con seis partidos sin ganar. La lógica se impuso y el Barcelona recuperó el liderato sumando tres puntos de una forma cómoda y goleando, como el de antes de las dos derrotas.
El Alavés planteó un 4-5-1 con dos líneas muy adelantadas buscando estrechar el campo al Barça, pero su idea de juego le duró ocho minutos. Pedri rompìó las líneas metiendo el balón al desmarque de Fermín y pase de la muerte de este para que Raphinha hiciera el 1-0. Gol número 14 del brasileño en LaLiga. Los de Quique Sánchez Flores, lejos de acusar el golpe, tuvieron dos buenas llegadas pero Rebbach remató fuera con todo a su favor un centro de Angel Pérez y Rodri salvó con la cara un cabezazo de Boyé que iba para dentro. Buena reacción de los vitorianos.
Las bajas del Barcelona provocaron que Flick alineara una defensa tan extraña como la formada por el debutante Brian Fariñas, De Jong jugando de central de Cubarsí, y Cancelo por la izquierda. El planteamiento tan defensivo de los alaveses ayudaba a notar sus posibles carencias, pero pasaron bien la prueba para frenar a un Boyé muy solo en punta. La efectividad del Barça aumentó en el minuto 22 cuando el Barça rompió las líneas del Alavés por segunda vez. Rodri sobre Lamine que busca a Fermín y el disparo de este supera a un Sivera que pudo hacer más. Partido resuelto y a pensar en el Aston Villa.
El 2-0 sí que dolió al Alavés. Y en dos minutos Raphinha y Lamine fallaron otros dos goles cantados. En el primero, el brasileño no se esperaba que a Sivera se le escapara un balón factible y en el segundo el meta babazorro hizo todo un paradón. Descompuesto el equipo de Quique llegó el tercero cuando Fermín habilitó a Raphinha para que el brasileño marcara su gol 15 superando por alto a Sivera. El 9 de alquiler que se inventó Flick sigue funcionando de maravilla. A ver si no se lesiona en Singapur en el próximo parón. Y hubo tiempo para el cuarto antes del descanso. Golazo de Lamine de tiro raso desde fuera del área ajustado al poste.
En la segunda parte Flick reservó a Pedri y Quique sacó a Toni Martínez para jugar con dos puntas. Pero nada cambió. El repaso azulgrana era total, jugaban como si fueran 0-0. Adeyemi falló otro gol cantado, como Raphinha y Lamine en la primera mitad, para el 5-0. Si llegó a falta de media hora y vía VAR después de que Lamine picara el balón ante la salida de Sivera tras un pase de Gabriel Jesus. Primero fue anulado, pero se rectificó tras pasar la prueba del video. Décimo gol de Yamal en LaLiga, que sigue afinando su puntería con el paso de los partidos.
Lograda la habitual manita de antes, el equipo se relajó algo ya sin Raphinha y Lamine sobre el campo. Pero relajarse no implica irse del partido para este equipo y así llegó el sexto cuando Gordon aprovechó un buen pase de Rodri para meter el sexto.
En los últimos minutos el Alavés salvó el honor con un tanto de Mariano que aprovechó un despiste de Rodri. El objetivo estaba más que cumplido con la goleada, pero le dolió a Flick que no dejaran la portería a cero. El equipo que enamoraba hace quince días vuelve a ser líder y espera mantener mucho tiempo esta buena imagen. Esta semana serán Emery y Simeone los que intenten emular a Luis Enrique y Mourinho.





