Hay empates que saben a derrota y otros que saben a gesta. El que firmaron Barakaldo CF y Real Avilés este domingo, con salida a las 12:00 CEST, pertenece de lleno a la segunda categoría para el conjunto vasco: remontar un 0-3 en su propio feudo, y hacerlo en la segunda mitad, es la clase de reacción que marca el rumbo de una temporada. Seis goles, dos caras opuestas del mismo partido y un punto que ambos conjuntos abandonarán el campo sin saber muy bien si celebrar o lamentar.
BARAKALDO: Campos, Muguruza (Min. 66, Camus), Zoilo, Trigueros, Marotías, Markel Ruiz (Min. 55, Xemi Fernández), Troncho, Huidobro (Min. 66, Álvaro Peña), Sola (Min. 55, Badiola), Castillo y Mattheus (Min. 55, Mateos).
AVILÉS: Ratón, Aldai (Min. 21, Yago Rodríguez), Menéndez, Artetxe (Min. 71, Carmona), Sillero, Mayo (Min. 63, Doncel), Montes, Prendes, Santamaría, Abelenda (Min. 71, Natalio) y Berto Cayarga (Min. 71, Neskes).
Goles: 0-1: Min. 30; Santamaría. 0-2: Min. 33; Berto Cayarga. 1-2: Min. 53; Huidobro. 1-3: Min. 59; Berto Cayarga. 2-3: Min. 77; Mateos. 3-3: Min. 86; Xemi Fernández.
Árbitro: Manuel Pozueta (Comité cántabro). Mostró cartulinas amarillas a Mayo, Yago Rodríguez, Ratón y Montes por el Avilés y a Markel Ruiz y Álvaro Peña por el Barakaldo.
Incidencias: 2.600 espetadores en Lasesarre.
Un primer acto de pesadilla para el Barakaldo
El guion arrancó torcido para los locales y se torció del todo a la media hora. En el minuto 30, Álvaro Santamaría Varo abrió la lata tras una asistencia de Cristian Montes para poner el 0-1. Apenas dos minutos después, en el 32, llegó el mazazo: Berto Cayarga firmó el 0-2, esta vez asistido por el propio Santamaría Varo, en una jugada que dejó al Barakaldo contra las cuerdas. El Real Avilés, ordenado y letal en la transición, se marchó al descanso con una ventaja de dos goles y la sensación de tenerlo todo de cara.
La única amonestación reseñable de la primera parte para los visitantes recayó sobre Samu Mayo (min. 17), mientras que Markel Ruiz vio la amarilla por los locales en el 33, justo después del segundo tanto asturiano.
La segunda mitad lo cambió todo
Si la primera parte fue un monólogo visitante, la reanudación fue un vendaval local. En el minuto 54, Carlos Mattheus recortó distancias con el 1-2 y encendió la mecha de la reacción. El técnico local movió el banquillo de inmediato —una triple sustitución en el 55 dio entrada a Xemi Fernández, Endika Mateos y Ager Badiola— buscando gasolina para el asalto final.
El Avilés, sin embargo, respondió al primer golpe con contundencia. En el 60, Berto Cayarga volvió a aparecer para firmar su doblete y restablecer los dos goles de renta: 1-3, de nuevo con asistencia de Cristian Montes, el hombre que repartió juego durante toda la tarde.
Lejos de rendirse, el Barakaldo apretó los dientes. En el minuto 77, uno de los recién ingresados, Endika Mateos, recogió un pase de Pablo Trigueros para poner el 2-3 y devolver la esperanza a la grada. Y cuando el reloj apretaba, en el 86, llegó la culminación de la remontada: Xemi Fernández, asistido por Ángel Troncho, estableció el definitivo 3-3. Dos suplentes decidieron el tramo final y rescataron un punto que parecía imposible al descanso.
El tramo final trajo tensión —amarillas para Álvaro Peña (min. 89) por los locales y Cristian Montes (min. 90) por los visitantes—, pero el marcador ya no se movió. El acta se cerró sin expulsiones por ninguno de los dos bandos.
Cayarga y Montes, protagonistas visitantes
El Real Avilés se marcha de Vizcaya con la duda entre la satisfacción por haber dominado gran parte del choque y la frustración por dilapidar un 0-3. Berto Cayarga, autor de un doblete, fue la principal amenaza ofensiva del cuadro asturiano, mientras que Cristian Montes repartió dos asistencias y participó de forma directa en el juego de ataque. Álvaro Santamaría Varo completó una tarde notable con un gol y una asistencia.
Por el lado local, la lectura es doble: cada uno de los tres goles del Barakaldo llevó una firma distinta —Mattheus, Mateos y Xemi Fernández—, síntoma de una reacción coral en la que el banquillo resultó determinante.
Lo que dice la clasificación
El reparto de puntos deja a ambos equipos en la zona baja del Grupo 1. El Barakaldo CF ocupa la 15ª plaza con 5 puntos, fruto de 1 victoria, 2 empates y 2 derrotas en las cinco jornadas disputadas, con 5 goles a favor y 8 en contra. El Real Avilés se sitúa un peldaño por encima, en la 13ª posición, también con 5 puntos (1 victoria, 2 empates, 2 derrotas) pero con mejor diferencia de goles (8-8, saldo neutro frente al -3 vizcaíno).
Es, por tanto, un punto que ninguno de los dos puede permitirse despreciar del todo. En la parte alta, UD Logroñés y CD Lugo comandan la tabla empatados a 13 puntos, mientras que en la zona de descenso Unión Deportiva Ourense (1 punto) y Arenas Club (1 punto) cierran la clasificación. El Barakaldo, con 5 puntos, mantiene un margen de seguridad todavía frágil sobre esos puestos.
Un empate con dos lecturas
Para el Barakaldo, el 3-3 debe leerse como un punto de inflexión anímico: pocas cosas cohesionan más a un vestuario que levantarse de un 0-3 ante su afición. Para el Real Avilés, el reto será convertir la solidez mostrada durante 60 minutos en una gestión más madura de las ventajas. Ambos se fueron con la sensación de haber tocado el triunfo con los dedos; ninguno se lo llevó. Y en la Primera Federación, donde los márgenes son tan estrechos, cada punto cuenta —y cada punto perdido, también.





