En el fútbol de hoy en día, donde cada entrenador dispone de cinco cambios para realizar en tres ventanas diferentes, el peso de los jugadores que salen del banquillo se ha multiplicado. Todos quieren partir de inicio y muchas veces la labor de los técnicos pasa por mentalizar a aquellos jugadores que no van a partir de entrada que su rol puede resultar tan decisivo como el de los once elegidos.
Quique Sánchez Flores lleva desde la pasada temporada insistiendo en todo esto con sus jugadores. Y el inicio de su segunda campaña en Vitoria le está dando la razón. Todos los goles que ha marcado el Alavés en lo que va de Liga han llegado en la segunda mitad y el 75% de ellos lo han hecho jugadores que habían arrancado el partido desde el banquillo.
Mariano y Mikel Rodríguez aprovecharon su oportunidad en la segunda parte para marcar ante el Getafe y el pasado jueves la aparición del ‘9’ volvió a ser decisiva para rescatar un punto en Butarque. 4 puntos de 6 posibles que no se entendería sin la aportación de los jugadores que han entrado en la segunda mitad y que es un reflejo de las muchas posibilidades que tiene Quique con una plantilla extensa y de diferentes perfiles.
La influencia del técnico en los dos primeros resultados de la temporada no sólo se traduce en la aportación de los jugadores que han entrado desde el banquillo, sino que también lo hace desde los diferentes ajustes que ha introducido en el transcurso de los partidos. El cambio de dibujo ante Getafe y Rayo en la segunda mitad, pasando del 5-3-2 inicial al 4-4-2, tuvo el impacto que buscaba el técnico madrileño.
De hecho, los cuatro goles que ha marcado el Alavés, además de llegar en las segundas partes, lo han hecho cuando el entrenador babazorro ya había modificado su esquema de juego. Y en ambos casos ha coincidido que ese cambio de dibujo ha llegado con la entrada en el campo de Yusi, a quien ve más como un lateral puro que como un carrilero. El inicio de curso en Vitoria es ilusionante y cuantas más piezas sea capaz de sumar a la causa, más problemas tendrán los rivales para desmontar el puzle de Quique.





