Desde hace más de dos años, el Milan no pierde un Derby della Madonnina ante el Inter. Son seis victorias y dos empates en los últimos ocho enfrentamientos. Y en este último, celebrado el sábado con 3-1 a favor de los 'rossoneri', la estrella fue un debutante: Diego Moreira.
El belga, por el que el Milan pagó 50 millones de euros en verano al Estrasburgo, firmó un doblete de asistencias y un golazo de falta que sentenciaron al Inter de Chivu. En la grada, mientras, sonreía el que es su ídolo: Kaká.
"Es un honor jugar con su número. Sabía que estaría aquí hoy, espero que esté contento", declaraba el extremo poco después de acabar el partido, mientras recibía el galardón a MVP del mismo. El astro brasileño, leyenda en San Siro, había sido homenajeado en la previa y emocionado, sin poder tapar las lágrimas, festejó el triunfo de 'su' Milan.
Moreira, mientras, ha caído de pie en la ciudad lombarda: pese a las lesiones, acumula siete goles generados (cuatro tantos y tres asistencias) en ocho partidos de Serie A. Su importancia en el esquema de Amorim es capital.
Su tanto de falta ante el Inter, por otra parte, ya es historia de los derbis de Milán: es el tercero que se marca así en un Derby della Madoninna desde la 2005-05 (datos de OPTA) después de Andrea Pirlo (23 de diciembre de 2007 en la Serie A) y Theo Hernández (6 de enero de 2025 en la Supercopa de Italia). Además, Moreira es solo el segundo jugador del Milan en los últimos 20 años en participar en tres goles en un derbi de la Serie A contra el Inter... igualando a Rafael Leão y su actuación del 3 de septiembre de 2022.
Como ha relatado él mismo, Moreira tuvo en su día que elegir entre el fútbol y el baile. Y es que el 'break dance' es su otra gran pasión. "Llevo bailando desde niño, lo hice durante mucho tiempo, pero luego tuve que elegir entre el baile y el fútbol. Creo que tomé la decisión correcta", relataba en una entrevista.
Pero es que el fútbol es 'cuestión de familia' para los Moreira. El internacional belga nació en Lieja porque su padre, exinternacional por Guinea-Bissau (Almami Samori da Silva Moreira), era entonces jugador del Standard. Pero no acaba ahí la cosa: su madre, la belga Emilie Graf, es hija de Helmut Graf... ex futbolista austriaco que jugó en el AdmiraWacker Mödling durante casi dos décadas.





