Deportivo y Elche firmaron tablas en el reencuentro de Riazor con la Primera división. El partido tuvo dos parte muy diferenciadas. En la primera, los gallegos se adelantaron en el marcador gracias a un gran gol de Aubameyang. Tras el descanso, el Elche fue superior y logró la igualada por medio de Aguado, mientras que Leo Román evitó males mayores para los locales con varias intervenciones de mucho mérito.
El Deportivo volvía a disputar un partido de Primera División 3.376 días después de aquel encuentro del 20 de mayo de 2018 con el que se despedía de la máxima categoría. Durante ese tiempo, el conjunto gallego vivió una larga y dura travesía por el desierto hasta regresar a la élite. Sin embargo, cuando por fin llegó el momento del reencuentro con Primera, Riazor estuvo lejos de ser una fiesta. La afición aprovechó la cita para mostrar su descontento con algunas decisiones de la directiva, generando un ambiente más frío de lo esperado.
El Deportivo se contagió de esa frialdad inicial y el Elche lo aprovechó para entrar mejor en el partido. De hecho, dispuso de una ocasión muy clara para adelantarse. Un balón peinado por Affengruber a la salida de un córner quedó muerto en el área pequeña y Ali Houary se encontró con un inspirado Leo Román, que se hizo grande para evitar el 0-1.
Tras el aviso visitante, reaccionó el cuadro gallego. Nsongo tuvo una gran oportunidad después de aprovechar un regalo de Dituro en la salida de balón, pero el propio guardameta argentino corrigió su error con una intervención salvadora. Aquella acción marcó un punto de inflexión.
A partir de entonces, el dominio pasó a manos del Deportivo, con Amatucci y Aubameyang como grandes referentes del juego blanquiazul. Precisamente ambos se asociaron para firmar el primer gol del encuentro. El italiano filtró un pase medido para el gabonés, que controló con un gran gesto técnico y definió con un disparo cruzado para superar a Dituro.
Aubameyang dejó claro que, pese a sus 37 años, no ha llegado a La Coruña para transitar sus últimos años de carrera. El delantero mostró velocidad, compromiso y experiencia, demostrando que quiere ser un futbolista importante en este Deportivo.
Tras el paso por los vestuarios, el Elche dio un paso al frente. Adelantó su línea de presión y aumentó la intensidad, lo que le permitió instalarse cerca del área rival y someter al Deportivo durante muchos minutos.
Fue entonces cuando emergió la figura de Leo Román. El guardameta sostuvo a su equipo con dos paradas espectaculares ante Fer Niño y Gonzalo Villar, manteniendo la ventaja local cuando peor lo pasaban los de Antonio Hidalgo.
Sin embargo, el empuje ilicitano acabó encontrando recompensa. Aguado apareció para rematar de cabeza y establecer el empate definitivo en un marcador. El Elche pudo incluso llevarse los tres puntos de Riazor, pero Leo Román no estaba por la labor de que la amargar la noche a su afición





