El Sevilla se encuentra en plena reestructuración de plantilla con el debut liguero frente al Rayo Vallecano a la vuelta de la esquina. La dirección deportiva, liderada por José Ignacio Navarro, ha realizado once operaciones y espera cerrar otras tantas en las próximas tres semanas. El club ha certificado la marcha de siete futbolistas que terminaban contrato o concluían sus préstamos, y ha obtenido 31 millones de euros gracias a los traspasos de Akor Adams, Juanlu Sánchez y Djibril Sow.
El perfil de los fichajes responde a un equilibrio entre la veteranía a coste cero y el talento con proyección, especialmente con jugadores nacionales. Juan Iglesias, Jon Guridi y Arouna Sangante llegaron libres, mientras que la portería y la zaga se apuntalaron con una nueva cesión de Odysseas Vlachodimos y la compra de Fran González y Julio Díaz. Sin embargo, Luis García Plaza necesita todavía incorporar efectivos en la zona de creación y en el frente de ataque.
A tres semanas de que el mercado de traspasos cierre, el Sevilla cuenta con Isaac Romero como su único delantero, por lo que la prioridad es firmar a un 9. El nombre marcado en rojo es Robbie Ure, ariete escocés que ha marcado 20 goles en 20 partidos con el Sirius sueco. Paralelamente, la intención es incorporar a otro atacante más versátil, sondeando opciones como la del canterano colchonero Iker Luque.
El centro del campo también requiere una remodelación tras el vacío dejado por Gudelj, Mendy y Sow. El conjunto blanquirrojo tiene muy avanzadas las conversaciones para incorporar a Giorgi Kochorashvili, centrocampista georgiano del Sporting de Portugal. La fórmula podría ser una cesión con opción de compra que facilite su inscripción y la llegada de más refuerzos.





