Sólo un partido resta al equipo de Luis de la Fuente para alcanzar la ansiada segunda estrella dorada. Un encuentro para amantes del fútbol que pasarán a la historia, y que merecen la mejor de las galas. Empezando por el balón que se usará en ellos.
Adidas ha decidido dar una vuelta de tuerca al balón que se viene usando en el Mundial, el Trionda, y jugar en los últimos partidos una edición especial del mismo. Mantiene, eso sí, las mismas características del original, desde la estructura de cuatro paneles, geometría o textura, hasta la tecnología Adidas Connected Ball, capaz de generar datos del balón en tiempo real que pueden ser revisados para rearbitrar lo que ocurra en el campo.
El único cambio viene a través del diseño del mismo, primando unos colores negros y dorados, referenciando la gloria del trofeo del Mundial. Además, el balón rinde homenaje a las sedes de la Copa del Mundo: los nombres de Dallas, Atlanta, Miami y Nueva York-Nueva Jersey protagonizan el diseño central como anfitrionas de la fase final, mientras que el resto de las ciudades sedes se reparten por los emblemáticos triángulos que recorren el esférico.





