La final del Mundial llegó a su fin con la victoria de España sobre Argentina, gracias a un gol de Ferran Torres en el minuto 106. El equipo español dominó el partido desde el principio, con un 60,2% de posesión y 878 pases con un 90% de acierto, mientras que Argentina apenas completó 476 pases.
La estrategia de Argentina consistió en replegarse y defender su área, lo que llevó a que España acumulara 251 recepciones en el último tercio del campo rival, mientras que los argentinos apenas tuvieron 52. La Roja vivió en campo rival, mientras que su rival se limitó a defender su propio campo.
El equipo de De la Fuente insistió en atacar el búnker argentino, con 177 desmarques al espacio y 95 segundas jugadas ganadas. La circulación de balón también fue clave, con 182 rupturas de línea por parte de España, mientras que Argentina solo logró 87. Pau Cubarsí fue fundamental en este aspecto, completando 32 rupturas de línea de 33 intentadas y con un 98% de acierto en 124 pases.
La final también se decidió en el aspecto físico, con España recorriendo 148 kilómetros y Argentina 142. El equipo español también dominó en la zona de altas intensidades, con 6,5 kilómetros por 6,3 de Argentina. Marc Cucurella y Ferran Torres fueron clave en este aspecto, con 13.298 metros recorridos y 59 sprints, respectivamente.




