El posible fichaje de Rodri Hernández por el FC Barcelona ha reabierto un escenario poco habitual en las últimas fechas: el de un jugador que parecía destinado al Real Madrid y que, cuando todo apuntaba al Bernabéu, acaba cambiando de rumbo para vestir de azulgrana. Desde mediados de junio, Rodri era la prioridad para reforzar el centro del campo y en Valdebebas se trabajaba convencidos de que, si el internacional español decidía salir del Manchester City, el Bernabéu sería su siguiente destino.
Sin embargo, el Barcelona irrumpió con fuerza y Hansi Flick trasladó personalmente al jugador el papel que tendría en su proyecto. El giro termina consumándose cuando Rodri opta por el Camp Nou en una de las operaciones más inesperadas del mercado. Un caso comparable es el de André Gomes, quien en 2016 parecía destinado al Real Madrid pero finalmente se unió al Barcelona por 35 millones de euros fijos más 20 en variables.
Otro ejemplo es el de Neymar, quien en 2013 eligió al Barcelona a pesar de que el Real Madrid había lanzado una potente ofensiva con una propuesta económica superior. El Barcelona apostó por una estrategia diferente y consiguió firmar un preacuerdo con el entorno del futbolista, lo que otorgó al club azulgrana una posición privilegiada. Finalmente, Neymar anunció que jugaría en el Barcelona, priorizando el proyecto deportivo y la posibilidad de compartir vestuario con Leo Messi.
Otros ejemplos de fichajes que el Barcelona consiguió arrebatar al Madrid incluyen a David Villa, quien en 2010 se unió al Barcelona por 40 millones de euros después de que el Madrid no lograra cerrar el traspaso, y a Dani Alves, quien en 2008 eligió al Barcelona por 32 millones de euros fijos más variables, a pesar de que el Madrid había estado siguiéndole de cerca durante meses.




