España aterriza en Split en pleno estado de gracia. La selección de Luis de la Fuente se ha acostumbrado a competir, ganar y superar cualquier examen con una naturalidad que impresiona. Los campeones de Europa y del munid llegan al duelo respaldados por una racha extraordinaria (41 patidos sin perder) y con la seguridad que da saber de que atraviesan uno de los momentos más sólidos de la historia de la selección.
El contraste con Croacia es evidente. La selección balcánica afronta el partido todavía sacudida por el histórico 0-7 encajado ante Inglaterra en Rijeka, una noche que dejó una profunda herida en un equipo acostumbrado a pelear de tú a tú contra cualquiera. El resultado provocó una oleada de críticas y abrió numerosas dudas sobre el presente de una generación que durante años convirtió a Croacia en una potencia competitiva. La herida es profunda.
Más allá del marcador, lo que preocupa a los croatas es la imagen ofrecida. Inglaterra desnudó todas sus debilidades y dejó la sensación de que el equipo ha perdido parte de la fiereza que le caracterizaba. Desde entonces, el ambiente alrededor de la selección ha cambiado radicalmente. De la ilusión por volver a competir con los mejores se ha pasado a la obligación de reaccionar para evitar una crisis todavía mayor. La palabra vergüenza recorre Croacia desde el pasado sábado.
España pretende sacar partido a ese escenario, aprovechar los nervios croatas. La Roja ha encontrado un equilibrio casi perfecto entre talento, confianza y capacidad competitiva. Domina los partidos desde el balón, castiga los errores rivales y transmite una seguridad que le permite afrontar cualquier cita importante sin complejos. Esa fortaleza explica una racha que la ha convertido de nuevo en una referencia del fútbol europeo.
Split será una prueba exigente porque una Croacia herida siempre resulta peligrosa. Pero también es una oportunidad para que España siga ampliando una serie que parece no tener fin. Un equipo llega buscando respuestas; el otro, confirmaciones. Y ahora mismo pocas selecciones ofrecen tantas certezas como la de Luis de la Fuente.
España tiene las bajas de Eric García, Grimaldo, Ferran y Nico Williams, lesionados. Más la ausencia por su primera paternidad de Fabián Ruiz.
Croacia: Livakovic, Stanisic, Vuskovic, Gvardiol, Perisic; Kovacic, Modric; Ivanovic, Petar Susic, Baturina; Budimir.
España: Unai Simón; Pubill, Cubarsí, Laporte, Cucurella; Rodri, Mikel Merino, Dani Olmo; Lamine Yamal, Oyarzabal y Baena.





