El Alba vuelve a empezar la Liga con un examen de altura. Este domingo, en el Estadio de Gran Canaria, el equipo de Alberto González visita a la UD Las Palmas, uno de los conjuntos que siempre suena para estar arriba al final de temporada. No es la primera vez que el calendario le depara a los manchegos este inicio exigente: desde el regreso del Alba a Segunda, el estreno liguero ha llevado casi siempre a los manchegos a cruzarse con algún aspirante serio al ascenso.
La pasada campaña, sin ir más lejos, el rival fue el Almería, que peleó el ascenso hasta el final y se quedó a las puertas de subir a Primera. El patrón se repite si se mira más atrás. En 2024, el estreno llevó al Alba hasta Los Cármenes para medirse a un Granada que, pese a acabar séptimo y quedarse sin play-off esa temporada, siempre es uno de los favoritos al ascenso.
Un año antes, en 2023, el Carlos Belmonte recibió al Espanyol —la única vez en estos últimos años en que el estreno fue en casa—, un equipo que acabaría esa Liga cuarto, con 69 puntos, y ascendería a Primera tras superar al Oviedo en la final de los playoffs. La excepción a la norma llegó en 2022, en la primera temporada de vuelta a Segunda en la que el rival fue el Lugo, que lejos de pelear por subir acabó descendiendo a Primera RFEF.
A la dificultad del calendario se suma esta vez la de la enfermería. Alberto González afronta el estreno con dos lesionados de larga duración, Higinio y Puertas, y con Capi, canterano llamado a tener protagonismo esta temporada, que con unos problemas musculares aún estará algunas semanas más de baja. Agus Medina y Valverde están en la recta final de su recuperación pero no llegarán, aunque el capitán si podría hacerlo para la segunda jornada, mientras que Javi Villar sigue entre algodones y será duda hasta el final.





