El Deportivo Alavés ha ganado el XXIV Trofeo Villa de Laguardia después de imponerse al Eibar en la tanda de penaltis. Los babazorros acertaron en todos sus lanzamientos desde los once metros, mientras que los armeros fallaron dos de sus cuatro intentos, lo que aseguró la victoria para el conjunto vitoriano.
El partido sirvió como una oportunidad para que los jugadores cogen ritmo y para que los técnicos probaran diferentes alineaciones. Jokin Aranbarri debutó como entrenador del Eibar con un 4-2-3-1, mientras que Quique repitió el esquema con tres centrales del Eibar, aunque planea jugar con un 4-4-2 en el futuro.
El Alavés comenzó el partido de manera más fuerte, con Abde destacándose en la banda izquierda. Sin embargo, el Eibar mejoró con el paso del tiempo y Bautista abrió el marcador en el minuto 41. El resultado no cambió hasta el final del primer tiempo.
En el segundo tiempo, ambos equipos realizaron cambios significativos en sus alineaciones. El Alavés dominó el partido y Mariano tuvo varias oportunidades de anotar, incluyendo un mano a mano y un remate que impactó en el larguero. El Eibar resistió y tuvo una oportunidad de ganar en el tramo final, pero Lumbreras no logró anotar en un mano a mano con Sivera.





