AEl hecho de colarse a última hora en la lista de Francia por la lesión de su compañero Warren Zaïre-Emery no impidió que Maghnes Akliouche (Tremblay-en-France, 2002) terminara haciéndose un hueco en los onces de Zidenine Zidane.
El ex del Mónaco, fichado este verano por el Paris Saint-Germain a cambio de 50 millones de euros, jugó de titular los dos partidos ante Bélgica. Disputó 77' en la victoria en Bruselas (0-1) y jugó 60' en el triunfo de París (4-1). Aunque no brilló con luz propia, su versatilidad -actuó como interior- le otorga un valor añadido a la hora de poder solventar uno de los grandes quebraderos de cabeza de 'ZZ': cómo conectar el mediocampo con la delantera.
De vuelta al Parque de los Príncipes, Akliouche, que ya había repartido una asistencia en Champions, logró estrenarse como goleador con el PSG en la victoria ante Le Mans (3-1). Recibió de Zaïre Emery en tres cuartos de campo -sobre el costado derecho- y se metió hacia adentro para finalizar con un tiro seco al palo corto.
"Estuve estudiando sus tiros con efecto desde ángulos abiertos toda la semana. Y luego va y me marca un gol desde un ángulo cerrado. No puedes saber qué van a hacer ni cuándo van a disparar”, se lametaba Nicolas Kocik, portero de Le Mans, en 'L'Équipe'.
"Amo todo de Maghnes Akliouche. Todo. Ha sido el mejor o uno de los mejores jugadores del partido", reconocía Luis Enrique antes de subrayar sus virtudes: "La manera en la que juega como 'falso 9', la manera en la que actúa como extremo, la manera en la que se desenvuelve como medio, su capacidad técnica y física... Ya conocía al jugador de antes, pero me ha sorprendido lo que he visto. Estoy muy contento de tenerlo con nosotros".
Akliouche, por su parte, disfruta de su gran momento: "Es genial poderser entrenado por Zidane en Francia y por Luis Enrique en el PSG. Es algo especial".
"Es importante para mí haber marcado mi primer gol con el PSG. Espero que vengan más, ése es el objetivo: intentar ayudar al equipo", reconocía el 'niño bonito' de Zidane y Luis Enrique, que ya tiene el partido de Champions League contra el Manchester City entre ceja y ceja.





