La puesta en escena de Inglaterra contra Croacia en el Mundial dio motivos para poder ilusionarse, pero a cada partido que pasa, las opciones parecen ir desplomándose. El agujero negro en el lateral derecho es uno de los problemas que están acarreando y no para de crecer. Thomas Tuchel ha priorizado cualquier otra opción antes que volver a darle una oportunidad a Trent Alexander-Arnold, una decisión que ha levantado críticas en Inglaterra por su radicalidad.
Sus elegidos para ocupar la demarcación de lateral derecho fueron Reece James y Tino Livramento, pero ambos han tenido problemas físicos. Livramento sufrió una lesión de gemelo que lo dejó fuera del Mundial, y Reece James también ha tenido molestias en los isquios. Ben White también está lesionado, y Tuchel no ha considerado a Alexander-Arnold como reemplazo, optando por Trevoh Chalobah, Jarrel Quansah y Djed Spence en su lugar.
Los problemas en el lateral derecho han sido constantes, y Tuchel ha tenido que buscar soluciones. En el partido contra RD Congo, Spence quedó retratado y tuvo un rendimiento deficiente. Tuchel lo retiró a falta de 20 minutos y ubicó a Declan Rice en el flanco derecho. La situación es crítica, y Tuchel ha reconocido que está siendo una pesadilla. En apenas cuatro partidos, hasta cinco jugadores diferentes han pisado por dicha posición, y los rivales se están aprovechando de esta debilidad.
La estadística es preocupante: no hay selección en este Mundial a la que ataquen más por derecha que Inglaterra (31%). Reece James ha reconocido que la situación es difícil, pero ha expresado su confianza en que pueden mejorar. La situación es complicada, y Tuchel necesita encontrar una solución para el agujero negro en el lateral derecho si quiere que Inglaterra avance en el Mundial.




