El Tribunal de Brescia ha decretado la liquidación judicial del club lombardo, poniendo fin a una trayectoria de 114 años que transcurrió entre la Serie A y la Serie B. La resolución certifica la desaparición de una de las entidades más reconocibles del fútbol italiano, asfixiada por una deuda cercana a los 20 millones de euros y por una cadena de problemas financieros que acabaron expulsándola del fútbol profesional.
La caída del Brescia comenzó a acelerarse hace año y medio, cuando salieron a la luz irregularidades en el pago de salarios y cotizaciones. Las investigaciones derivaron en sanciones deportivas, una penalización de ocho puntos y un descenso que empeoró todavía más la delicada situación económica de la entidad. Posteriormente, el club no llegó a inscribirse en la Serie C y perdió su licencia federativa, cerrando cualquier posibilidad de supervivencia dentro del fútbol profesional italiano.
Ni los intentos de reestructuración impulsados por el propietario del club, Massimo Cellino, ni los acuerdos planteados con los acreedores lograron convencer al Tribunal. Los jueces concluyeron que el Brescia se encontraba en un 'claro estado de insolvencia' y consideraron insuficientes las soluciones presentadas para garantizar la continuidad de la sociedad.
La noticia supone un golpe para la historia del fútbol italiano. Por el Brescia pasaron algunas de las figuras más importantes de las últimas décadas, como Roberto Baggio, Andrea Pirlo, Pep Guardiola y Sandro Tonali. Tras conocerse la decisión judicial, Massimo Cellino reaccionó con amargura, lamentando que 'la amargura pudiera imponerse a la razón' y advirtiendo que 'los acreedores perderán más de cinco millones de euros'.




