Como era de esperar, el viaje de Las Palmas hacia Ceuta no estuvo exento de contratiempos. La expedición, que utilizó la ruta poco marroquí, con llegada al aeropuerto de Tetuán, ya tiene en su recuerdo otra anécdota que contar. El avión aterrizó en suelo marroquí a las 16:45 horas, aunque no lo hizo con todos los integrantes de la plantilla. Giovanni Bonfanti tuvo que realizar la ruta larga: vuelo desde Gran Canaria hasta Málaga, trayecto por carretera hasta Algeciras y, desde allí, cruzar el Estrecho en helicóptero a Ceuta. Un helicóptero que perdió debido a un retraso en el vuelo hacia Málaga. El italiano tuvo que hacer noche en Algeciras para cruzar en ferry hasta Ceuta.
Peor fue la experiencia de Bassinga, precisamente un exjugador del Ceuta. El futbolista sí viajó inicialmente con el resto de la plantilla, pero la sorpresa llegó al pisar suelo marroquí. Al pasar el control de pasaportes en la terminal de Tetuán, los agentes de fronteras le comunicaron que no podía entrar en el país al contar con pasaporte de Costa de Marfil y necesitar visado. Tras cerca de una hora de espera en busca de una solución y ante la negativa de las autoridades, Bassinga tuvo que regresar al avión, que posteriormente puso rumbo a Almería. Desde allí continuará su viaje hasta Ceuta, como su compañero Bonfnati, cruzando el estrecho en ferry.
Mientras tanto, el resto de la expedición amarilla arrancó a las 17:45 horas en guagua hacia la frontera, en un trayecto de una hora por carretera. Al llegar al paso fronterizo, más problemas. Algo que, por otro lado, estaba en los planes. Un fuerte despliegue policial dispuesto por Marruecos recibió a la delegación. La expedición tuvo que afrontar una nueva espera de unos 45 minutos antes de completar el cruce y volver a pisar suelo español, algo que ocurrió finalmente a las 19:00 horas. Un viaje de Liga convertido en toda una odisea antes de llegar a Ceuta.




