Hay partidos que pasan a la historia por un gol, otros por un título, y luego está el España 8-1 Francia de 1929, un encuentro que todavía hoy ocupa un lugar único en la rivalidad entre ambas selecciones. No solo porque sigue siendo la mayor goleada de La Roja sobre los Bleus, sino por una historia que, casi un siglo después, continúa alimentando la leyenda: la selección francesa pasó la víspera en una corrida de toros bajo el sol de Zaragoza.
Era el 14 de abril de 1929, el viejo estadio de Torrero acogía el primer partido internacional de la selección española en Zaragoza. La ciudad apenas superaba los 170.000 habitantes y el encuentro se convirtió en un acontecimiento nacional. Cerca de 15.000 espectadores llenaron el campo para presenciar el cuarto duelo de la historia entre ambos países. La selección dirigida por José María Mateos pasó por encima de Francia con un incontestable 8-1, una goleada que, 97 años después, sigue siendo la victoria más amplia de España frente a los franceses.
El delantero valenciano Gaspar Rubio marcó cuatro goles, una cifra extraordinaria incluso para los estándares actuales. Bienzobas añadió un doblete y Goiburu completó la fiesta con otros dos tantos. Lo más sorprendente llegó después, Rubio solo disputó cuatro partidos con la selección española, pero consiguió marcar nueve goles, una media de 2,25 tantos por encuentro que continúa siendo una de las mejores de la historia de La Roja entre los futbolistas con varios partidos disputados.
Aquel partido confirmó el enorme dominio que España ejercía sobre Francia durante los primeros años de la rivalidad. Con el paso de las décadas el equilibrio cambió por completo. Francia terminó imponiéndose en citas tan dolorosas para España como la final de la Eurocopa de 1984 o el Mundial de 2006, mientras que La Roja encontró su revancha eliminando a los Bleus en la Eurocopa de 2012 y posteriormente en la de 2024. Casi un siglo después, España y Francia vuelven a jugarse un billete para una final mundialista.





