El dato es demoledor: desde el minuto 55, cuando Anthony Gordon hizo el 1-0 para Inglaterra, y hasta el minuto 92, cuando Lautaro hizo el 1-2 de la remontada, Inglaterra tuvo únicamente el 12% de la posesión. Argentina, que ostentó el 88% restante según datos de OPTA, controló el partido apabullante, encerró a los ingleses y acabó dando la vuelta al partido.
Inglaterra, de hecho, acabó jugando con seis defensas: cuatro centrales y dos laterales. El entrenador, Thomas Tuchel, defendió su decisión de cambiar la estrategia, pero los jugadores y expertos cuestionaron su elección. El delantero Harry Kane expresó su frustración y declaró que el mensaje del seleccionador era seguir presionando tras el gol de Gordon, pero no caló.
Las críticas fueron demoledoras. Expertos como Michael Owen, Gary Neville y Alan Shearer cuestionaron la mentalidad y la estrategia de Inglaterra. Owen destacó que el coraje y la valentía consisten en controlar la posesión bajo presión, y no en lanzar el balón a diestro y siniestro. Neville y Shearer coincidieron en que la estrategia de Tuchel fue un error y que Inglaterra debió mantener la posesión del balón.
Wayne Rooney, comentarista en 'Sky Sports', también señaló a Tuchel y destacó que las decisiones del entrenador le costaron caro a Inglaterra. La derrota deja a Inglaterra sin jugar una Copa del Mundo desde 1966, y los expertos y jugadores coinciden en que el equipo debe replantear su estrategia y mentalidad para tener éxito en el futuro.




