La Premier League se acaba de posicionar respecto al caso del Manchester City. Oficializan la culpabilidad del equipo de todos los cargos relacionados con graves infracciones de las normas financieras de la Premier League durante un periodo de nueve temporadas, y la mayoría de los cargos relacionados con su falta de cooperación con la investigación de la Liga.
Entre algunas de las conclusiones, señalaron que el City "organizó contratos 'falsos' e incumplió significativamente los límites de gasto tanto de la Premier League como de la UEFA". El objetivo del club, en palabras de la Premier, era "reducir sus costes en más de 900 millones de libras (1.050 millones de euros) durante el periodo afectado, para parecer que cumplían con las normas financieras". La consecuencia de esto, según la Comisión, fue que "el club presentó cuentas erróneas y ocultó el verdadero estado financiero a sus auditores y reguladores del fútbol".
La Comisión independiente determinó que el Manchester City realizó acuerdos comerciales ficticios con varios de sus patrocinadores durante ese período, como parte de un esquema de financiación encubierto, mediante el cual dichas empresas solo debían pagar una parte de las tarifas de patrocinio correspondientes. El resto fue financiado por Abu Dhabi United Group Investment & Development Ltd (ADUG), propietaria del club. Como parte de este esquema, se formalizaron otros acuerdos ficticios, financiados por ADUG, para que el club pudiera registrar gastos operativos inferiores a los reales, así como un acuerdo circular ficticio con Fordham, una entidad que adquirió los derechos de imagen de los jugadores del club, financiado también por ADUG.
Y durante esos años, desde la 09/10 hasta la 17/18, el equipo se gastó 1.440 millones de euros, gracias a los cuales llegaron a Mánchester grandes figuras que han logrado cambiar la historia del club.




